Por el ojo de la cerradura

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Publicamos aquí el resultado de un ejercicio de redacción que hemos hecho en clase. Se trataba de conseguir transmitir una escena que no se ve completa sin que se pierda información. A qué os parece el resultado.

1 Jesús Benito

Voy  por el pasillo y la puerta de la cocina estaba cerrada, sentí a gente hablar detrás de ella, mi curiosidad me llegó a mirar por el ojo de la cerradura, veía la poca luz que parpadeaba y el armario del frente solamente con sombras que iban y venían, se notaba  que habían dos personas discutir en voz alta, sonaba el menaje caer sobre la mesa y varios puñetazos, también se sentía como arrastraban las sillas contra el suelo, yo me fui porque cada vez subían el tono y la tensión se caldeaba más.

2 Conchita Vidiella

Me encontraba caminando y, cuando pasé por una casa, bastante rústica por cierto, no tuve más remedio que parar ya que escuchaba risas y alboroto de voces. Como mujer que soy, me entraron ganas de observar la algarabía que estaba oyendo.

Se me ocurrió mirar por el ojo de la cerradura , ya que las voces se oían bastante nítidas. Me costó encontrar algo interesante que no fuera las cosas propias de una habitación dedicada al sosiego.

Cuando ya casi me iba, se acercaron al centro de la habitación un joven y un niño. Se veía que eran padre e hijo, ya que eran iguales. El padre llevaba en la mano una lámina de papel dibujada -me pareció a mí- y su hijo de unos 9 años quería quitársela, al final cedió el padre y se la mostró. 

Se sentaron en el suelo justo en frente de mí y sorprendida quedé como el niño. Con demasiada destreza, dibujó lo que él decía que aún faltaba, levantó terminada la hoja y me quedé sorprendida con la habilidad con la que había pintado. ¡Y lo sorprendido que quedó el padre al verlo! El Niño le dijo: Pero, papá, ¿tú no sabías que yo dibujaba? ¿Por qué pones esa cara?

La cara del padre era un poema de pensamientos y extrañeza.

3 Maite Gutiérrez

Pasando por el corredor, me pareció que de la sala de la derecha salían susurros. Mi curiosidad me hizo acercarme a la puerta y escuché al menos dos voces ¡pensaba que la reunión se celebraba en la primera sala de la entrada! Pero aquí, algo se estaba cociendo. Mi curiosidad hizo que me acercase y mirase por la ranura de la cerradura y los vi, bueno parte de ellos, ya que el campo visual desde el ojo de la cerradura no me dejaba ver mucho, estaban cerca de la puerta. Nunca imaginé que ellos dos se hubieran reunido aparte.


No veía sus caras al completo, pero sus voces eran totalmente reconocibles aunque el tono que utilizaban era bastante discreto, casi susurrante.
¿Qué están haciendo aquí minutos antes de la reunión con todos?  Aunque no podía escuchar frases completas, con lo poco que oí y lo poco que vi, parecía claro.


Quedaban cinco minutos para reunirnos todos, cuando vi cómo se estrecharon sus manos. No me fue difícil imaginar el transcurrir de la reunión. Tenía que quedarme hasta el final, para saber si lo que yo saqué en conclusión, iba por el mismo camino que la reunión.


Tendría que esperar.

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