Salida a Bostronizo: dos visiones

Dos estudiantes del CEPA Caligrama nos envían sendos textos donde narran cómo fue la visita realizada. Publicamos las dos en la misma entrada para que podáis comparar dos maneras de vivir la misma experiencia.

Excursión a Bostronizo

En una tarde gris y lluviosa salimos de Torrelavega dirección Bostronizo.

Llegando a Corrales, vamos por el desfiladero de la carretera, nuestra vista alcanza a ver el bosque de Rivera, por donde pasa el río Besaya. Algunos de los árboles que podemos ver son fresnos, pinos, hayas y alisas.

Nuestra primera parada, fue en Raicedo, para ver una iglesia románica del siglo XI, muy reconstruida y aunque poco, todavía se puede apreciar una escritura en una de las piedras de la entrada a la iglesia.

Texto grabado en la piedra.

Proseguimos nuestro a Bostronizo por un camino lleno de curvas. una vez en el pueblo, nos pusimos los chubasqueros e iniciamos la marcha por una pista forestal. Hicimos una pequeña parada en el mirador de las Rozas, pero no pudimos apreciar las vistas del valle de Iguña por culpa de la niebla. Continuamos nuestro camino por una zona boscosa donde fuimos viendo diferentes tipos de árboles como pinos, eucaliptos y robles. Llegamos a nuestro destino, la ermita de San Román de Moroso, que data del siglo X y es de estilo mozárabe. Lo primero que te llama la atención es su entrada en arco de herradura. La iglesia no es muy grande y destacan los modillones de lóbulos adornados con cruces esvásticas, discos solares y flores de cuatro y seis pétalos. Antes de construirse esta ermita, el lugar era un sitio de culto, fue una necrópolis, y todavía se puede ver algún sarcófago antropomorfo.

Entrada de la ermita de San román de Moroso
San Román de Moroso

Nuestro camino de vuelta no fue tan tranquilo como la ida. Comenzamos subiendo cuestas y llegamos a Castro de la Corona de Cueto Moroso donde pudimos ver el valle de Buelna (aunque sin niebla lo hubiésemos visto mucho mejor) e hicimos una parada en el Refugio Monte Brazo.

Continuamos nuestro camino bajando una ladera y nos adentramos en el bosque, donde el camino empezó a ser embarrado y pedregoso. Tuvimos que pasar varios arroyos y las bajadas eran bastante dificultosas por culpa de las piedras, grandes y pequeñas que aparte de moverse eran bastante resbaladizas. Había sitios en los que tenías que agarrarte a algo para poder continuar sin caerte. Se cayeron 5 personas pero por suerte nada grave. Tras algo mas de 3 horas, llegamos a Somahoz, donde nos esperaba el autobús para llevarnos de regreso a Torrelavega.

Escrito por Vanesa, que tiene su blog en: http://vanesagarmar.blogspot.com

Excursión a Bostronizo

Salimos a primera hora de la tarde, saliendo de Torrelavega dirección Corrales.

LLegando vamos por el desfiladero de la carretera, nuestra vista alcanza a ver el bosque de ribera, por donde pasa el río Besaya, a lo lejos vemos algunos arboles, fresno, pinos, hayas, alisos. En una tarde gris y lluviosa nos dirigimos a nuestra primera parada, el pueblo de Raicedo. Allí podemos apreciar una preciosa iglesia románica del siglo XI, que según nos cuentan está reconstruida, donde podemos apreciar sus arquivoltas, el ábside de la iglesia, el ajedrezado jaqués o los contrafuertes y el canecillo o modillón.

Seguimos nuestro camino y llegamos ya al pueblo de Bostronizo. Iniciamos el descenso por una pista floral, al poco de iniciado nuestra marcha, nos encontramos un área recreativa donde está el Mirador de las Rozas, donde se puede apreciar todo el valle de Iguña, que lamentablemente no podemos apreciar en todo su esplendor, por culpa de la niebla.

La presencia de la niebla afeó el paisaje.

Seguimos ruta la cual discurre por una pequeña zona boscosa, donde destacan los robles y las plantaciones de pinos y eucaliptos. Proseguimos la ruta zigzagueando entre prados al principio y arbolado en la parte final del camino,donde se esconde la ermita de San Román de Moroso,ejemplo único de estilo mozárabe en Cantabria. Construida en el siglo X, esta ermita esta declarada bien de interés cultural. El templo consta de una sola nave,con una entrada principal en arco de herradura, destacan los modillones de lóbulos, adornados con cruces esvásticas, discos solares y flores de cuatro y seis pétalos. En torno al crematorio,se descubrió una necrópolis alto medieval con tumbas de lajas y enterramientos en sarcófagos.

Restos de un sarcófago.

Siguiendo nuestro camino subimos por un sendero, que nos lleva hasta Castro de la Corona Cueto, donde hay un mirador desde el que podemos apreciar todo el Valle de Buelna, aunque como persiste la niebla no podemos apreciarlo debidamente. Después, un poco mas allá del mirador, llegamos al refugio Monte Brazo.

Siguiendo camino, ya para volver al pueblo, nos metemos campo a través, hasta llegar a una bajada a través del bosque, embarrada, donde ya nos ha alcanzado la lluvia por un camino pedregoso, asqueroso, teniendo que saltar por riachuelos, donde por algunos tramos no existe ni camino hasta llegar otra vez al pueblo de Bostronizo, donde pondremos rumbo para volver al sitio de partida. 

Escrito por Sara, que tiene su blog en: http://www.saramancoterillo.blogspot.com

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