Feliz día del libro

Ayer, día 23 de abril, se celebró el Día del Libro. Los alumnos del Taller de prensa han querido conmemorar ese día con escritos donde muestran la importancia de los libros y la lectura en nuestra vidas.

Aquí os dejo algunos ejemplos de ello.

Por Mª Cruz García.

Es muy importante leer, leyendo se entra en otros mundos: mundos parecidos al que conocemos, al que conocimos en el pasado reciente, o al que nos relataron en la familia.

Los libros siempre tendrán un lugar privilegiado en nuestros recuerdos…Jamás podremos olvidar esa emoción de los primeros cuentos siendo muy muy pequeños. Cuando las letras por arte de magia se convierten en palabras y en historias.

Los libros saben lo que es estar en cuarentena. Ellos esperan pacientemente en las estanterías del salón. A veces, salen un poco a pasear y durante un periodo más o menos largo les hacemos un sitio en la mesita de noche. Siguen esperando en los estantes de bibliotecas y librerías, aunque una vez al año les hacemos una fiesta muy bonita, es su Día, y los vemos en las calles y plazas de todo el mundo, aunque saben que el tiempo es limitado. Ellos se muestran contentos luciendo sus mejores galas y contentos de reencontrarse con nosotros, sus lectores. Nosotros también estamos eufóricos: los cogemos, miramos su portada con deleite, nos los llevamos a casa y les damos un hogar. En pago, ellos nos hacen disfrutar, reír, llorar, pensar, reflexionar…

Recomendaré ahora la obra maestra de Albert Camus: El primer hombre.

El manuscrito fue hallado en la cartera que Camus llevaba cuando le sorprendió la muerte. Desde ese día pasaron 34 años hasta su publicación en 1995. Su hija facilitó el manuscrito para su edición. Me enternece leer sus notas convertidas en novela 25 años después. Camus que recibió el premio Nobel de Literatura muy joven, nos brinda en este libro los recuerdos de niño en aquella familia paupérrima en Argel, el cariño hacia su madre muda de origen español (Mahón) y la búsqueda del padre que murió lejos de allí, en Francia, al inicio de la Primera Guerra Mundial.

En su primera página se lee:

-A tí, que nunca podrás leer este libro-

Por Isabel García

Es muy beneficiosa la lectura.  Cada libro te cuenta una historia, que vives como real. Mientras lees tu mente se ejercita, y vives la historia intensamente.

Un curso que hice de lectura compartida, en la Escuela Caligrama me ayudó a leer libros muy interesantes que nos recomendaba la profesora, como El Maestro del Prado, El cielo ha vuelto, entre otros…Posteriormente, con un profesor de Taller de prensa, José Luis, descubrimos a la escritora Concha Espina. Leímos  unos cuentos preciosos de esta autora. Me gustó mucho como escribía y fui a una librería, y al azar,  cogí La Rosa de los vientos y me encantó.

Me resulta difícil recomendar un libro, de los que he mencionado. Todos son muy interesantes,  pero si tuviese que elegir uno, recomendaría el de La Rosa de los vientos de Concha Espina: la narración la hace una niña que cuenta lo que pasa en su familia, y en sus alrededores, algunos argumentos y paisajes están basados en la costa de Cantabria.

Por Isabel Alonso

Para mí leer significa principalmente entretenimiento. Y aunque puede parecer frívolo, para mí es importantísimo. Soy lectora de novela. No entiendo de estilos, sólo de emociones. El placer de disfrutar de una buena historia me relaja. En los tiempos en los que mi memoria retenía, también leer implicaba conocimiento. Ahora esa función no la tiene.

Entrar en historias de intriga (la novela policiaca es de mis favoritas), tiernas, conmovedoras… en la situación actual me ocupa la mente, me evade de esta terrible situación que tenemos encima, me da tranquilidad.

Es muy difícil elegir un solo libro. Tantos me han gustado tanto…

Desde aquellos cuentos de “Hadas y Princesas” que fue mi primera colección de libros (me los compraba mi madre cuando llevaba las notas), pasando por los juveniles de “Puck”, de los que me veo esperando impaciente el siguiente mes para leer una nueva historia…Y llegando a los libros de la edad adulta.

 Me voy a dejar entre las teclas muchos, pero estoy haciendo el esfuerzo de elegir algunos, todos significativos, aunque no sé si los más:

Cien años de soledad de García Márquez; La casa de los espíritus de Isabel Allende; El principito de Saint-Exupéry; Malena es nombre de tango, de Almudena Grandes; Mal de amores de Ángeles Mastretta; Plenilunio de Muñoz Molina; El amor en los tiempos del cólera de García Márquez (lo leí en 1986 esperando a mi primer hijo)…De la mayoría habréis disfrutado.

No he nombrado ninguno de intriga, de misterio, porque no son tan emotivos, aunque, reitero, para mí son enormemente entretenidos. De joven me leí todo Agatha Christie, después Andrea Camilleri, Henning Mankell, Alicia Giménez Bartlett, Lorenzo Silva, Donna Leon, etc.

Un comentario aparte para el único libro que me ha hecho llorar, llorar literalmente, Cometas en el cielo de Khaled Hosseini. Esa historia de amistad, traición, redención entre dos jóvenes afganos de distinta clase social, ¡cuánto me emocionó!

Terminaré con el último que he leído, que me ha gustado mucho, más de lo que esperaba cuando lo empecé, El jardín de las mujeres Verelli de Carla Montero.

Por Jesús Benito

Leer mucho es recomendable para todo el mundo, porque adquieres y amplias cultura, entretiene y te traslada a otros esferas de la realidad.

Yo he leído pocos libros en mi vida, pero leí, al menos unos cuantos interesantes, como La piel del Tambor de Arturo Pérez-Reverte . Trata de una novela ingeniosa y compleja a la vez, que comienza en la ciudad andaluza de Sevilla hasta el vaticano. Creo que es un libro muy interesante y entretenido. Además, está muy bien escrito.Por eso, lo recomiendo.

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